martes, 9 de diciembre de 2014

Organiza tu hogar 2: Cestas para la ropa sucia

Otro de los elementos organizadores, e indispensables en cualquier hogar, son las cestas para la ropa sucia o roperos. A no ser que seas de los que pone la ropa sucia directamente en la lavadora, o bien la amontones en el suelo, es más que conveniente tener un lugar donde colocar la ropa que vas usando cada día. Y qué mejor que ese lugar, además, sea un elemento decorativo de tu hogar!

Como es temática de este blog, nos referimos particularmente a las cestas para la ropa sucia de mimbre, ratán o otras fibras naturales. De hecho no son más que canastos de mayores dimensiones y que incluyen como elemento indispensable un forro, para evitar que la ropa se enganche en las fibras, y de una tapa.




A partir de ahí, la tradición y la imaginación hace el resto. Podemos encontrarlos de diversas formas. Rectangulares, redondas, o ovaladas. Aquí, al gusto de cada uno, aunque hay que comentar que con formas rectangulares siempre conseguiremos un mayor volumen. También las hay con forma de baúl, generalmente con mayor capacidad, y que en muchas ocasiones nos permitirán tenerlo bajo una mesa o estantería.




En cuanto a estilos y colores, esto lo definirá el material en que esté hecho, el forro, y otros accesorios. Por ejemplo, en la imagen superior, podemos encontrar un ropero de mimbre. Éste tiene unas lineas más finas y definidas, que junto con el color sólido blanco, puede encajar en las casas con estilos más modernos. En la imagen inferior encontramos por ejemplo una cesta para la ropa de tireta de ratán, lo cual le da un acabado más rústico.



Y con las tendencias, también se pueden encontrar cestos para la ropa con acabados más acordes con las últimas tendencias: blancos decapados o grises con efectos envejecidos.




En cuanto a los forros, no hace falta decir mucho, los colores, acabados como la puntilla, y el material dará lugar al efecto deseado en cada caso. En las siguientes imégenes veremos algunos ejemplos...




Aunque en la actualidad podemos encontrar muchas alternativas, como el plástico, o de telas sintéticas, al final, ningún artículo te dará un resultado tan natural como uno de estos cestas para la ropa sucia de mimbre.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Organiza y decora tu hogar con... canastos de mimbre

Ya os hemos hablado de capazos, cestas seteras, cestas de navidad... y hoy os seguimos hablando de artículos fabricados a mano con fibras naturales, de artesanía tradicional: los cajones o canastos de mimbre.

Y es que esta semana, la dedicaremos a la organización. Desde que se hicieran cestas y capazos de fibras naturales con el objetivo de transportar alimentos u otros bienes, hasta el día de hoy, ha pasado mucho tiempo. En medio de ese ir y venir, también ha cundido un tipo de producto para la organización de esos mismos bienes. Hablamos ahora de las cestas o canastos. Nos referimos a esos cajones sin asas, más o menos fondos. Y con su principal característica: el fondo plano. El resto: nuestra imaginación. El material por excelencia de éstos es el mimbre, por su rigidez, aunque también son muy comunes los canastos de ratán, palma, bambú, telo u otras fibras naturales.








Su fabricación es sencilla: en este caso, se empieza siempre por la base. Se prepara lo que será su “esqueleto” con tiras más gruesas, y se entreteje el mimbre hasta formarla. Para ello, primero debe remojarse el mimbre, obteniendo así cierta flexibilidad, y entonces comienza el tejido. Una vez preparada la base (rectangular, redonda o cuadrada), se sigue entretejiendo hasta obtener el canasto a la altura deseada. Si navegas un poco por la web, existen varios manuales completos, imágenes incluidas, explicando detalladamente su preparación. Sólo recalcar la importancia tanto en la estética como en la resistencia, de utilizar siempre mimbre entero (y no tiras cortadas de mimbre), y con una densidad adecuada. Tanto lo hagas tu mismo, como si compras. Sólo así, obtendrás un producto de calidad!

Desde los canastos más rústicos hasta hoy, su diseño ha hecho una gran evolución. De los colores naturales y formas más bien redondeadas, ha los actuales diseños con acabados rústicos, típicamente hechos de ratán, con gruesas fibras y muy combinables con las tendencias actuales (rústico, vintage, etc.).

Pasando por otros modelos que se llevaron hace unos escasos años, con divertidos coloridos, más adecuados para decoraciones de estilo moderno.

Y sin dejar de lado a los canastos más clásicos, de colores blancos y forros con puntilla. Estos nunca pasan de moda, se combinan con casi cualquier estilo y son ideales para preparar canastillas para bebés, para habitaciones infantiles y para mucho más.



Así es como hoy, cuando diseño, funcionalidad e impacto con el medio ambiente son factores a tener en cuenta, estos artículos, elementos de organización a la par que decorativos, se encuentran presentes en casi cualquier hogar.

La gran variedad de formas, tamaños y modelos hacen que además, podamos encontrar un canasto para cualquier rincón de nuestras casas. Desde el baño, para guardar toallitas o cremas, hasta la cocina, sirviendo la fruta o el pan, pasando por el salón o habitaciones, para organizar todo aquello que hoy en día nos inunda.

Finalmente comentaremos que las nuevas tendencias han querido exprimir este tipo de productos, hasta adaptarlo en el mobiliario del hogar, pero esto es algo que ya veremos en próximos artículos.



martes, 28 de octubre de 2014

Cestas de mimbre para lotes de navidad

Estamos viviendo uno de los otoños más peculiares de las últimas décadas. Con temperaturas más que elevadas, que nos han permitido disfrutar de la playa hasta hace unas pocas semanas. Aunque parece que ya, por fin, las temperaturas comienzan a descender. En unos días, las calles se llenarán de hojas secas, comenzarán las nieblas frías de las mañanas, sacaremos las bufandas de nuestros armarios, la leña comenzará a crepitar en las chimeneas de muchos hogares.

Y, aunque aún lejano, le vamos a dedicar el post de hoy a... la navidad. Muchos me tildaréis de apresurado, pero es que ya hace tiempo que comercios y negocios están trabajando para lo que es la mejor campaña del año.

Y, ¿que tiene que ver la cestería con la navidad? Pues algo más que evidente, y es que uno de los usos más habituales de las cestas de mimbre es para los lotes de navidad.



Época de celebración, alegría, felicidad, reunión familiar... época de derroche, de pequeños abusos...

De esta manera, se ha hecho tradicional que muchos empresarios, se decidan a recompensar a sus trabajadores con un pequeño detalle, el lote navideño. Lote consistente en productos alimenticios típicos de la época: embutidos, conservas, turrones, mazapanes, barquillos, galletas, bombones, acompañados siempre de vino, cava o licores.

Exquisitos productos que pasarán a formar parte de alguno de los banquetes que nos demos con amigos o familiares. 

 
Y la forma más habitual de presentar estos productos, que bien se agradecen, es la típica cesta de mimbre para lotes. Quizá por ser un perfecto recipiente de transporte, con muchísimos años de antigüedad... por su tono natural, que bien decorado, puede convertirse en una preciosidad que podrá ilusionar aún más al afortunado... y también por su bajo precio. Comprar cestas de mimbrepara lotes, hoy en día es más fácil que nunca, la red nos da un gran número de mayoristas y tiendas al alcance de la mano. Por eso aunque aún lejana, comerciantes, empresarios, distribuidores, ya han comenzado a mover ficha, para conseguir al mejor precio cestas que satisfagan sus necesidades.

En este caso, las cestas de mimbre más tipicamente utilizadas son cestas sencillas, poco trabajadas, con entrelazados poco densos y de menor resistencia que otros modelos. El objetivo: abaratar costes y poder producir con el máximo margen, o con la menor competencia. La intención no es conseguir una cesta de calidad, para toda la vida, pues a menudo los lotes se reciben y los recipientes se desechan. Simplemente, se trata de conseguir un buen detalle, con una perfecta presentación, al mejor precio. 


Y es que, en los últimos años, las alternativas más económicas, como las cajas de cartón, están reduciendo el mercado a las tradicionales cestas de mimbre. En nuestra opinión, aunque esto permita reducir costes, la impresión del destinatario de estos deseados regalos, no será la misma. Como bien es sabido, hay que cuidar los detalles Cada vez más, el packaging va ganando terreno en el campo del márketing. Si no, vean estos ejemplos.




 
Así pues, nosotros, como no podía ser de otra manera, defenderemos siempre el uso tradicional de estas cestas. ¡Y es que somos unos enamorados del mimbre! ¿Os apuntáis?
  

sábado, 18 de octubre de 2014

Capazos de palma

Todos recordamos a nuestras abuelas usando los cestos o capazos de palma, mucho antes que existieran las bolsas de plástico. Y seguro que ellas recordarían a las suyas. Para ir a la compra, o para transportar cualquier cosa. Con los años, la evolución ha transformado estos prácticos elementos en los bolsos que actualmente complementa casi cualquier mujer, sobretodo en verano. O bien en las bolsas de plástico o carros para ir a la compra. Cabe decir que las modas siempre vuelven, y en mundo como el de hoy en día, parece ser que vuelve a ser un elemento indispensable en nuestro hogar.

Ahora que cada vez nos concienciamos más en el uso de materiales aceptables para el medio ambiente, y en el reciclaje, vuelve a imponerse el uso de este tipo de capazos para ir a comprar pequeñas cantidades de productos. Su gran resistencia, su comodidad, sus actuales y variados diseños, así como su bajo precio, han convertido los capazos de palma en un instrumento de gran utilidad. Podemos encontrar en el mercado capazos forrados o sin forrar, con asas de palma o su versión más cómoda, de cuero. También los hay con asas largas que nos permiten colocarlo en el hombro y descargarnos un poco de su peso, o que pueden ser cerrados con una tela resistente y una cremallera o cordón. Ahora que las bolsas de plástico son cada vez más difíciles de encontrar, y cuyo uso conviene controlar, el capazo de palma se convierte en la alternativa más que eficaz.








Pero su uso, no se acaba aquí. Dejando de lado los bolsos o bandoleras, de los que ya os hablaremos en otra ocasión, estos capazos también se utilizan a menudo para ir a la playa o de picnic. De nuevo, su gran resistencia a los roces y al sol, ha logrado convertir este artículo en un referente en las típicas tiendas de costa.




Estos capazos, tradición artesana en España, principalmente en la zona más mediterránea, se fabrican de forma artesanal usando la palma. Este material, de gran resistencia, se entrelaza con facilidad para dar lugar al capazo. Actualmente, la gran mayoría de éstos se fabrican en marruecos, donde hay una gran cantidad de palmeras y su producción resulta más económica. Aunque habitualmente se fabriquen allí, el producto se suele acabar en nuestro país, donde se colocan las asas de cuero, los forros, y se controla su calidad. En los últimos años, además, han aparecido nuevos modelos, más modernos, y usados principalmente como bolsos, hechos con otras fibras como el maíz. Estos, habitualmente son de importación (vienen de Asia, donde cunde más este material), permiten unos acabados más flexibles, más colorido, pero son de menor resistencia. Evidentemente, no servirían para ir a la compra.

Para acabar, queremos dejar clara una diferenciación. A menudo, navegando, me encuentro con que les llaman capazos de mimbre. Este nombre es incorrecto, pues tenemos que recordaros que el mimbre es un material que, acabado, es rígido. Este nombre viene a que mucha gente, a cualquier fibra natural, le llama mimbre.

Finalmente, sólo cabe recomendaros su uso, seguro que no os arrepentiréis. Si no sabéis dónde comprarlos, os recomendamos la siguiente tienda online donde encontrarás todo tipo de capazos de palma baratos. ¡Hasta la próxima!




martes, 14 de octubre de 2014

Cestas para setas o seteras

Estrenaremos este blog, hablando de un artículo muy representativo de esta época.

Aunque el buen tiempo aún azota gran parte de la península, ya se comienza a ver un incremento de hojas que han perdido su preciado color verde. Pronto, mantas de hojas secas se acumularán por las calles de nuestros barrios. Los días se hacen más cortos, el calor se hace más soportable, ya no es tan usual el uso de sombreros de paja, ya no es típica época de bautizos o bodas, ricas en cestas de mimbre florales o canastillas repletas de productos. Las lluvias de este singular otoño, ya se han hecho notar, han humedecido y nutrido nuestra tierra, haciendo crecer en ella una nueva naturaleza.
En este singular terreno, nos encontramos en una fantástica época de crecimiento de setas. Exquisito producto culinario de gran tradición en nuestro país, y ahora, más que nunca, al abasto de todo el mundo. Gracias al acceso a la basta información de libros, televisión o internet, cada vez es más habitual que el ciudadano de a pié, en un intento de evasión de la dura vida diaria, y sobretodo, de integración con la naturaleza, se lance a nuestros ricos bosques en busca de su variedad preferida.

Por eso hoy, os hablamos de un artículo imprescindible para esta labor: la cesta para setas o cestas seteras. Muchos se conformarán con una bolsa de plástico, una caja, o una cesta cualquiera, pero hemos de saber distinguir y aprender de nuestra tradición.


Se trata de una cesta típica de nuestra tierra. Dentro de cada región, se usan unos u otros tipos. Hoy nos referiremos a las singulares cestas típicas de la zona costera mediterranea, como Valencia o Catalunya. Una pieza de artesanía que prácticamente sólo se fabrica en nuestro país. Hecha de una combinación de caña nacional y mimbre, le da una robusteza y resistencia inigualable a las típicas cestas de mimbre. Muy resistente a la humedad, que sí o sí, cogerá de las setas. Con un entrelazado que permite la transpiración de las setas recogidas, impidiendo que se pudran. Y lo más importante, un entrelazado que permite que las millones de esporas que van liberando las setas en nuestro pasear, se cuelen por las fibras de caña y mimbre, volviendo a nuestra querida tierra, enriqueciéndola y permitiendo mantener los frutos que vamos cosechando. Y es que no debemos olvidar, que las setas no son más que el aparato reproductor de los hongos, que emiten las esporas y permite la perpetuación de la especie.

Así pues, si queremos ser respetuosos con la naturaleza, si queremos mantener viva una tradición artesanal única de nuestro país, si queremos ser unos verdaderos chefs y mantener en el mejor estado posible esta exquisitez... no te olvides nunca de tu cesta de caña para setas. Y si nos sabes dónde encontrar una, puedes visitar la siguienda tienda online, donde podrás comprar cestas seteras baratas y de calidad. Además, envían a toda España! Os dejamos una imagen con todos los tamaños disponibles. ¡Hasta pronto!
cestas para setas